DESCRIPCIÓN DE UN ASESOR PROFESIONAL-REGINA TORRES-NATURAMA
Soy Regina Torres de Call Center en Base Naturama, el motivo de mi correo es porque me llego este fragmento acerca de un Asesor de Ventas y lo quiero compartir contigo!!!!
Saludos y que tengas un buen día.
Descripción de un asesor profesional
Desde el punto de vista que se mire, un asesor representa muchas cosas: es un alfiler en el mapa de zona para su gerente, una cuota para el administrador, un rubro llamado costo de ventas para el presupuesto, una cuenta de excesivos para el contador, una sonrisa y un garabato para la recepcionista, una hormiga con alas para el cliente, un bruto que no sabe sino trabajar para su familia; además de un holgazán para su suegra, ya que se la pasa todo el día en la calle. Las líneas que siguen, describen de manera emotiva lo que hace un asesor.
Un vendedor necesita la resistencia de Hércules, el arte de Maquiavelo, el tacto de un diplomático, la elocuencia de un orador, el encanto de un hombre de mundo y la rapidez de pensamiento de un matemático. Debe ser impermeable a los insultos y quejas, indiferencia, cólera, desprecio y efecto de las copas que se tomen en compañía de un cliente, en una feria o en una exposición.
Este ser humano tiene que ser capaz de vender todo el día, entretener a un cliente por horas, manejar en la madrugada hasta la ciudad próxima y estar en su oficina a las 8:00 de la mañana, tan freso como una rosa. Tiene que ser experto en fútbol y naipes, contar buenos chistes, ser hombre o mujer de negocios bien informado, agradable compañero de mesa y atento auditor de historias tristes y anécdotas oportunas.
El vendedor quisiera hacer que sus productos fueran aún mejores; sus precios, más justos; sus comisiones, más altas; sus zonas, mas reducidas; sus competidores, más éticos; sus pedidos, despachados a tiempo; su jefe, simpático; su publicidad, la mejor; sus promociones, muy atractivas y sus clientes, más humanos. Es realista porque sabe que nada de esto ocurrirá. Es optimista y de cualquier manera intenta la venta.
El asesor viaja en el aburrimiento de autobuses, trenes, aviones, autos. La soledad de un hotel triste es su compañera más frecuente. Cada día lleva en sus hombros el peso muerto del resultado de las ventas del año pasado y la cuota requerida del año en curso. Terminada la labor de la calle tiene que redactar esa maldición del vendedor: ¡El reporte y el informe diario!
A pesar de todo esto, no quiero hacer otra cosa que no sea ¡vender!
Autor anónimo